Lunes, 11 de mayo de 2026 – Año XXI – Edición 4958
EMSA admite que megaproyecto de agua
y desagüe para Puno tardaría varios años
Gerente de la empresa señaló que la ejecución del Convenio 025 depende primero de la construcción de una PTAR exigida por el Banco Mundial
El gerente general de la Empresa Municipal de Saneamiento
(EMSA Puno), Luis Aguilar Coaquira, reconoció que el proyecto del Convenio N.°
025-2018/VIVIENDA/MVCS/PNSU, referido a la “Ampliación y Mejoramiento de los
Servicios de Agua Potable y Recolección de Aguas Residuales en la ciudad de
Puno”, es una iniciativa de largo plazo debido a los múltiples condicionamientos
establecidos para su ejecución.
Precisó que uno de los principales requisitos para ejecutar
el Convenio 025 es contar previamente con una Planta de Tratamiento de Aguas
Residuales (PTAR). “Esta es una exigencia del Banco Mundial”, indicó el
gerente, quien además reconoció que un proyecto de esta magnitud no puede
concretarse en uno o dos años.
Estimó que la construcción de una PTAR podría demandar
hasta cinco años, por lo que la ejecución integral del convenio se
desarrollaría posteriormente.
Mientras tanto, señaló que EMSA Puno trabajará en el
proyecto IOARR del Plan de Contingencia de Captación de Agua del río Huile,
cuyo expediente será culminado con recursos de la Municipalidad Provincial de
Puno, luego de la disolución del convenio suscrito con el Gobierno Regional.
Aguilar Coaquira indicó que el expediente será elaborado
por los técnicos y especialistas de EMSA Puno y estaría concluido en julio de
este año. No obstante, reconoció que actualmente no existe financiamiento para
su ejecución.
“Vamos a trabajar en el expediente técnico para buscar los
recursos que permitan ejecutar el proyecto”, manifestó.
Asimismo, no descartó gestionar apoyo de EsSalud y planteó la posibilidad de que la población puneña aporte una cuota voluntaria de 23 soles para implementar el plan de contingencia. https://radioondaazul.com/
HIDROREGIONES PERÚ
¿Alpayana cuida el agua?
La empresa minera Alpayana ha presentado, con bombos y
platillos, su documental “El camino del agua”. El video “recorre la cuenca del
río Rímac desde su origen en los Andes hasta su llegada a los hogares de Lima,
una ciudad de más de diez millones de habitantes”, según la nota de prensa
difundida por la empresa.
Un argumento sorprendentemente similar al del documental
“La Amenaza de Ariana”, presentado por CooperAcción el año 2024, que también
muestra cómo Lima es una ciudad vulnerable frente a la escasez de agua, y cómo
el agua que tomamos nace en las cabeceras de cuenca, en las alturas de los
Andes. Sin embargo, aquí acaban las similitudes.
“La Amenaza de Ariana” muestra los peligros del proyecto
minero de Alpayana que se quiere emplazar en medio del sistema hídrico de
Marcapomacocha de donde se capta la mayor parte del agua que se consume en Lima
y Callao. En contraste, en el documental de Alpayana se quiere hacer creer que
esta empresa es una gran benefactora que provee de agua a la capital. ¿Es esto
así? ¿Cuál es la realidad?
Lo cierto es que Alpayana, una empresa que produce cobre y
zinc en varias unidades mineras, tiene presencia en las dos subcuencas que
abastecen de agua a Lima, y en ambas su actividad es problemática.
En la zona de Marcapomacocha, a través de un trasvase
conocido como Túnel Trasandino Cuevas – Milloc, Sedapal capta las aguas que
deriva hacia la subcuenca del río Santa Eulalia. Estas aguas luego se
encuentran con la cuenca principal del río Rímac y llegan hasta La Atarjea,
donde se potabilizan y distribuyen hacia las ciudades de Lima y Callao. De este
sistema sale casi el 70% del agua que usamos en época de estiaje.
Y justo allí, Alpayana quiere ejecutar el proyecto minero
Ariana, que según la propia Sedapal afectaría la cantidad y calidad de agua que
capta y podría comprometer la estabilidad del túnel Cuevas – Milloc. El
proyecto es una locura, pues pone en riesgo la mayor parte de nuestro
abastecimiento de agua, como ha sido demostrado una y otra vez en diversas
instancias judiciales, por estudios técnicos independientes y por informes de
Sedapal.
Pero allí no acaba la cosa, pues Alpayana también está
presente en la otra subcuenca, la de la parte alta del río Rímac, donde es
propietaria de las unidades mineras Yauliyacu, Americana y Casapalca. La unidad
minera Yauliyacu, que hasta el 2022 era propiedad de Los Quenuales, de
Glencore, bombea sus relaves a la zona de Chinchán, en la cabecera de cuenca
del río Rímac. Un estudio elaborado por la Comisión Episcopal de Acción Social
(CEAS), Red Muqui y la Diócesis de Chosica recogió muestras de 9 puntos en las
inmediaciones de estos relaves para analizar la calidad de agua, los sedimentos
y la estabilidad de la relavera. En los puntos de estudio de sedimentos, aguas
abajo de la relavera de Chinchán, se encontró presencia de arsénico y zinc por
encima de los límites recomendados por la norma de referencia de Canadá (en
ausencia de una norma peruana que regule la contaminación de sedimentos). En
los puntos de monitoreo de la estabilidad química de los relaves, los análisis
de laboratorio mostraron un alto potencial de generación de acidez y de
liberación de hasta 11 elementos químicos en las muestras recogidas.
También se encontró que estas relaveras presentan problemas
de erosión laminar, surcos y cárcavas por erosión hídrica, así como
deslizamientos y derrumbes en el material coluvial en el talud y riesgo de
inestabilidad permanente, según el análisis de Red Muqui.
Entonces, ¿de dónde saca Alpayana la historia de que provee
agua para Lima? Del túnel Graton, una infraestructura construida en los años 60
para desaguar el acuífero subterráneo y permitir la explotación minera de Casapalca.
A través de este túnel, Alpayana vierte aguas procedentes de sus operaciones
mineras hacia el cauce del río Rímac. En efecto, una proporción de las aguas
que capta Sedapal para su potabilización en La Atarjea proviene de este túnel,
lo que según la empresa minera es de alrededor de un 20% (muy lejos del casi
70% que se capta del sistema de Marcapomacocha, por cierto).
Sin embargo, hay que ser claros: el túnel Graton no fue
construido para abastecer de agua a Lima, sino para desaguar la zona de Casapalca
y deshacerse de aguas provenientes de la mina. No hay ningún “favor” aquí de
Alpayana hacia los limeños y limeñas, como la empresa quiere hacer creer: más
bien hay un permiso del Estado, a través de la Autoridad Nacional del Agua,
para que la empresa pueda verter estas aguas hacia el Rímac, con el compromiso
de hacerlo cumpliendo con los estándares de calidad ambiental.
Y aquí viene el problema: no siempre se ha cumplido con
ello. Monitoreos de la calidad de agua de la ANA y otros estudios independientes
en el punto de vertido de las aguas del túnel Graton han mostrado, en distintos
momentos, presencia de elementos como arsénico, cadmio, plomo o manganeso en
concentraciones superiores a los estándares de calidad ambiental (véase
Maldonado, 2019). Y si bien Sedapal trata estas aguas para poderlas
potabilizar, la presencia de metales pesados hace que los procesos en La
Atarjea sean cada vez más caros.
En suma, Alpayana sí tiene mucho que ver con el agua que
consumimos en Lima y Callao… pero ¡para traernos problemas! Su proyecto Ariana
amenaza la cantidad y calidad de agua que trasvasa en el túnel trasandino de
Marcapomacocha hacia el río Santa Eulalia; y sus operaciones en Casapalca y
Yauliyacu están asociadas con potenciales puntos de contaminación con metales
pesados hacia el río Rímac.
Y todo esto ocurre mientras, a Alpayana parece que le va
muy bien: le compró Los Quenuales a Glencore, y Morococha a Pan American
Silver; compró Sierra Metals con su unidad Yauricocha; compró el proyecto
Ariana a Southern Peaks; y acaba de anunciar la compra de 20% de acciones de
Pan Global Resources, una empresa canadiense que tiene proyectos mineros
incluso en España. El asunto es que el crecimiento de esta empresa no se haga a
costa de seguir poniendo en riesgo las fuentes de agua de las que dependemos
más de 10 millones de personas en Lima y Callao. https://cooperaccion.org.pe/
Ofrecen mejorar atención a reclamos en Seda Huánuco
Mejorar la atención a los
reclamos que presentan los usuarios de Seda Huánuco fue el compromiso de su
gerente, Mirko Jurado Dueñas, en la reunión que sostuvo con el jefe de la
Sunass en Huánuco, José Páucar.
En ese sentido, funcionarios de
Seda Huánuco informaron en la cita que los 9 medidores que enviaron una Unidad
de Verificación Metrológica (UVM) autorizada por el Inacal fueron declarados
conformes, de acuerdo con el certificado de verificación posterior emitido por
el Organismo de Inspección Contrastes E.I.R.L. «Se confirma que los equipos se
encuentran en óptimas condiciones de funcionamiento y cumplen los parámetros
establecidos en la normativa vigente», apuntó Seda Huánuco.
En los últimos meses han
arreciado las quejas por los nuevos medidores afirmando que han elevado la
facturación de los usuarios.
Asimismo, Seda Huánuco ofreció intensificar la fiscalización a los trabajos de cambio de medidores realizados desde el 2024, sensibilizar a la población sobre el uso responsable del agua y fortalecer su conocimiento sobre el sistema de medición del servicio. https://pagina3.pe/
HIDROMUNDO
El mayor humedal del mundo se extiende por 3 países de Sudamérica y supera 10 veces el tamaño de Lima: sus aguas son cristalinas
Un ecosistema de Sudamérica
destaca como el humedal más extenso de la Tierra y resguarda una biodiversidad
única en su vasta llanura. Según la Fundación WWF, la zona "sostiene una
población vital de caimanes, jaguares y aves endémicas", gracias a aguas
purificadas por vegetación densa que actúa como filtro. Tal refugio biológico
funciona como un laboratorio eficiente para la conservación de múltiples
especies acuáticas y terrestres que habitan dicho santuario.
La reserva hídrica ejerce un
impacto directo sobre el equilibrio ambiental de Brasil, Bolivia y Paraguay al
influir en sus ciclos pluviales. De acuerdo con el INPE, el Pantanal es un
termostato natural para la región, regula las lluvias y evita cambios drásticos
en el clima. Esta interacción entre el agua y la vegetación estabiliza las
condiciones meteorológicas locales, lo cual consolida al territorio como una
pieza fundamental para la seguridad ecológica del continente.
¿Cuál es el
mayor humedal del mundo que se extiende por 3 países de Sudamérica?
El Gran Pantanal
destaca como el humedal de mayor envergadura sobre la Tierra, con un área
máxima de 340.500 km² repartida entre Brasil, Bolivia y Paraguay. Esta llanura
aluvial, que supera en casi 10 veces la superficie del departamento de Lima,
funciona como un punto de convergencia para el Cerrado, el Chaco y la Amazonía.
En su interior conviven cerca de 4.700 variedades de flora y fauna, con el
guacamayo jacinto entre sus residentes más emblemáticos.
La pureza
hídrica define a este paraje debido al filtrado orgánico de la vegetación, lo
que le otorga el apodo de "pantano sin fango" por sus caudales
cristalinos. Tal transparencia y planicie permiten que la NASA emplee la zona
como un "blanco de referencia" técnico para ajustar los sensores de
sus satélites. A diferencia de otros terrenos pantanosos turbios, esta red de
lagunas y bosques inundados ofrece una visibilidad excepcional que facilita el
monitoreo desde el espacio.
Ese santuario
biológico posee la densidad más alta de jaguares en el mundo, ejemplares que
superan en dimensiones a los del Amazonas. La Fundación Amigos de la Naturaleza
(FAN) subraya que este sitio "alberga un ecosistema vibrante donde cada
animal cumple un rol esencial en la cadena alimentaria", garantizando el
equilibrio natural. Gracias a dicha riqueza, el territorio se consolida como un
destino prioritario para el ecoturismo y la investigación científica
internacional.
¿Cuál es el
estado actual del mayor humedal del mundo?
El humedal
enfrenta una severa crisis hídrica provocada por estiajes prolongados y una
alteración drástica en el ciclo de inundaciones. El Fondo Mundial para la
Naturaleza (WWF) advierte que la deforestación y el agro insostenible agravan
este panorama, mientras que "los ríos que lo alimentan están viendo una
disminución alarmante en sus niveles". De hecho, el río Paraguay registra
sus caudales más bajos en décadas.
A esta escasez
de agua se suman incendios forestales catastróficos que ya consumieron más de
una quinta parte del bioma. Ante la vegetación reseca, las autoridades de los
tres países activaron brigadas de emergencia para frenar la degradación. Como
medida de protección, el gobierno brasileño impulsa la expansión de áreas reservadas,
como el Parque Nacional del Pantanal Matogrossense, frente a las amenazas
climáticas.
La gravedad del
escenario motivó una cumbre de la ONU en marzo del 2026 para coordinar acciones
internacionales urgentes contra la sequía. Durante el encuentro, delegados
oficiales resaltaron que "el Pantanal no es solo un tesoro natural para
América del Sur, sino para el mundo entero". La comunidad global busca
ahora mecanismos efectivos que garanticen la preservación de este ecosistema
vital ante el avance del calentamiento terrestre.
¿Por qué el
Pantanal es vital para los satélites de la NASA?
La agencia
espacial emplea el humedal como un "espejo natural" para calibrar
radares de altimetría con una exactitud inigualable. El portavoz de la misión
SWOT destaca que esta marisma es un "lugar ideal para ajustar la precisión
de nuestros satélites antes de que midan grandes cuerpos de agua como los
océanos y ríos del planeta". Gracias a la extensa planicie de la región,
los científicos verifican instrumentos que analizan la topografía superficial
de la Tierra.
Dicho ecosistema
también es fundamental para el proyecto GRACE, el cual monitorea variaciones en
la gravedad terrestre causadas por masas hídricas. Según explica un experto
geoespacial, la NASA aprovecha este sitio para "medir de manera precisa
los recursos hídricos globales". De esta forma, el estudio de los cambios
estacionales en el volumen del reservorio sudamericano optimiza la comprensión
del ciclo del agua a escala mundial.
Los 10 humedales más grandes del
mundo
Sudamérica y África son los
territorios con más ciénagas en el planeta, según datos de WWF, INPE y FAN.
Pantanal (Brasil, Bolivia y
Paraguay)
Río Negro (Brasil) – 120.000 km²
Ngiri-Tumba-Maindombe (República
Democrática del Congo) – 66.000 km²
Golfo de la Reina Maud (Canadá)
– 62.780 km²
Grands
affluents (Congo) – 60.000 km²
Sudd
(Sudán del Sur) – 57.000 km²
Delta del Okavango (Botswana) –
55.300 km²
Gueltas et Oasis de l'Aïr
(Níger) – 49.200 km²
Plaines
d'inondation des Bahr Aouk et Salamat (Chad) – 49.200 km²
Esteros del Iberá (Argentina) –
45.000 km². https://larepublica.pe/
“Defender el Agua es Defender la Vida”




