18/8/26

Ministro afirma que obras contra El Niño no estarán listas a fin de año porque “no hay presupuesto ni tiempo” - Hidroboletín Fentap 5024

Martes, 18 de agosto de 2026 – Año XXI – Edición 5024

Ministro afirma que obras contra El Niño no estarán listas a fin de año porque “no hay presupuesto ni tiempo”

El ministro de Desarrollo Agrario, Marco Vinelli, admitió que el Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori pasó de la prevención a la preparación ante el fenómeno de El Niño, mientras acelera obras, refugios y compras de emergencia que estarían listas en noviembre.

En conversación con Punto Final, el ministro Vinelli sostuvo que hay “dos mil y pico millones de soles” para redestinar a la atención del fenómeno, después de reconocer que menos del 50 % de los recursos asignados antes fue ejecutado y que una parte no se usó en las actividades que ahora el Ejecutivo considera prioritarias.

El ministro, que además coordina la Comisión Nacional de Gestión de Riesgo, afirmó que el Ejecutivo priorizará la protección de la vida y la salud, luego las viviendas y después la infraestructura pública y privada. Bajo ese criterio, explicó que el país tiene 1.900 puntos críticos identificados y que el Gobierno intervendrá primero en unos 600, ubicados en Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash, Lima, Ica y Arequipa.

Gobierno actúa sobre tareas que no se hicieron antes

Una de las definiciones de Vinelli fue sobre el estado de preparación urbana. Al ser consultado por las anegaciones en Villa El Salvador tras una lluvia ligera, respondió que “no se ha hecho nada en los últimos años respecto a cómo arreglar la ciudad”.

Además, indicó que se enviaron equipos hidrojet para retirar el agua acumulada, además de monitoreo en Chorrillos. “Lamentamos que tomemos acción sobre algo que ya no se hizo”, agregó.

El funcionario trasladó ese mismo diagnóstico a la infraestructura fluvial del norte. Contó que, en una visita a Piura, encontró cauces sin limpiar y “todo colmatado con un bosque en el medio”, y señaló que desde el lunes pasado empezaron trabajos en los ríos Piura y Chira, además de intervenciones en el río Tumbes y el río Reque, en Lambayeque.

Estado no cuenta con ‘puentes Bailey’

Vinelli afirmó que uno de los riesgos contemplados es la caída de puentes y reveló que el Estado no tiene puentes Bailey disponibles. “No hay en stock en este momento”, dijo, y estimó un plazo de cuatro meses para comprarlos y tenerlos listos en noviembre.

Ese plazo muestra el desfase entre la inminencia del evento climático y los tiempos logísticos del Estado. El ministro fijó como cronograma general el 15 de diciembre para concluir los trabajos en marcha, aunque las lluvias podrían empezar entre octubre y noviembre.

Vinelli sostuvo que la instrucción al empresariado es concreta: el Estado atenderá 600 puntos y los privados podrían asumir otros para ampliar la protección territorial. También mencionó la necesidad de asegurar vacunas contra el dengue y hospitales itinerantes como parte de la respuesta sanitaria.

Gobierno amplió la alarma a la sequía

El ministro planteó que el fenómeno de El Niño tiene dos impactos simultáneos y uno de ellos había quedado relegado. “Lluvia en costa, sequía en sierra. Esa segunda declaratoria de emergencia no había. Lo hemos aprobado”, afirmó.

Durante la entrevista corrigió además la cifra mencionada inicialmente sobre distritos afectados. Señaló que el miércoles se aprobaron 608 distritos en emergencia por sequía, a la que definió como “sin agua”. La entrevistadora había aludido a 607 distritos de 16 regiones.

A partir de ese diagnóstico, sostuvo que la respuesta en la sierra y la Amazonía no pasa por grandes represas ni reservorios, porque no hay tiempo material para construirlos antes de diciembre. “No puedo construir una represa de acá a diciembre”, dijo.

La estrategia, según explicó, se concentrará en medidas de corto plazo: compra de alimentos, vitaminas y vacunas para animales, instalación de bebederos pequeños y construcción rápida de pozos en puntos específicos para sostener el acceso al agua. https://www.infobae.com/


HIDROREGIONES PERÚ

Puno con 32,4% de hogares sin agua; crisis hídrica supera doble del promedio nacional

Puno concentra el 32,4% de hogares sin conexión a agua de red pública, cifra que supera más del doble al promedio nacional del 13,9% y posiciona a la región como la segunda con mayor carencia de este servicio básico en el país según ENAHO 2025.

La Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) registró que a nivel nacional aproximadamente un millón 493 mil hogares peruanos carecen de acceso a agua de red pública, configurando una crisis de desigualdad territorial profunda en la cobertura de servicios fundamentales.

Solo Loreto supera a Puno en carencia de agua potable con el 47,7% de sus hogares sin conexión a red pública, evidenciando que la región puneña enfrenta una crisis hídrica comparable a la zona amazónica norte del país.

Disparidades extremas entre regiones

Ucayali y Huánuco presentan tasas críticas con 28,3% y 26,3% respectivamente de hogares sin acceso a agua de red, situándose entre las regiones con mayores déficits de cobertura en servicios básicos según el INEI para este período.

En contraste radical, Apurímac registra apenas el 3,3% de hogares sin acceso a agua de red pública, seguido por Cusco con 5,4% y Junín con 6,7%, demostrando que existen territorios con coberturas adecuadas, aunque persisten brechas profundas.

El Estado debe priorizar políticas de expansión de infraestructura sanitaria en Puno, Loreto y Ucayali, garantizando acceso equitativo al agua potable para reducir las disparidades territoriales persistentes y cumplir derechos fundamentales de poblaciones. https://pachamamaradio.org/


Humedal Santa Julia en Piura enfrenta el avance urbano mientras su espejo de agua cambia año a año

Durante los últimos doce años, el paisaje alrededor del Humedal Santa Julia ha experimentado una transformación drástica. Norte Sostenible revisó imágenes históricas de Google Earth correspondientes al periodo 2013-2025 y encontró un proceso progresivo de ocupación del territorio alrededor del ecosistema. En las primeras imágenes todavía predominan espacios abiertos y viviendas dispersas. En los registros más recientes, la presencia de construcciones y vías es mucho mayor y la ciudad aparece más próxima a las áreas húmedas.

La transformación no ocurrió de un año para otro. En las imágenes correspondientes a 2013, 2014, 2015 y 2016 todavía se observan extensiones importantes de terreno sin ocupar alrededor del humedal. La presencia de viviendas es menor y existe una mayor separación entre las zonas urbanizadas y las áreas donde se concentra el agua.

A partir de 2017 y 2018, la ocupación comienza a hacerse más evidente. Aparecen nuevas viviendas y vías en sectores que anteriormente permanecían libres. El cambio continúa durante los años siguientes y se vuelve más notorio entre 2019 y 2022, especialmente hacia el sur y suroeste del humedal, donde la trama urbana adquiere una mayor continuidad.

Las imágenes más recientes, correspondientes a 2023, 2024 y 2025, muestran un entorno considerablemente más consolidado que el registrado al inicio de la serie. Las áreas libres son menores y las construcciones se extienden alrededor de las zonas húmedas. En determinados sectores, la distancia entre las viviendas y los espacios donde se observa agua es cada vez más reducida.

Mientras la ciudad ha ido consolidando su presencia en el territorio, el espejo de agua ha cambiado de extensión de un año a otro. Los datos de MapBiomas Perú muestran que en 2013 la superficie clasificada como cuerpo de agua alcanzó 11,04 hectáreas. En 2016 llegó a 12,73 hectáreas, el mayor registro de la serie analizada. Luego descendió a 10,15 hectáreas en 2020 y a 8,73 hectáreas en 2021. En 2022 registró 9,17 hectáreas y en 2023 aumentó nuevamente hasta 9,79 hectáreas. Para 2024, el registro fue de 7,92 hectáreas.

La serie histórica deja claro que el espejo de agua no mantiene una superficie fija. Hay años en los que aumenta y otros en los que disminuye. Esta variación también puede observarse en las imágenes de Google Earth revisadas por Norte Sostenible. El tamaño del cuerpo de agua visible cambia según el periodo, por lo que una imagen tomada en un año seco no puede compararse directamente con otra correspondiente a un año con mayores precipitaciones sin considerar las condiciones climáticas.

El contraste es particularmente visible en 2017 y 2023. En las imágenes correspondientes a 2017, durante el Fenómeno El Niño Costero, el humedal presenta una mayor presencia de agua. Algo similar ocurre en 2023, año en que Piura fue afectada por el ciclón Yaku. En otros periodos, el espejo aparece considerablemente más reducido.

La diferencia entre las 11,04 hectáreas de cuerpo de agua registradas en 2013 y las 7,92 hectáreas de 2024 representa una reducción de 3,12 hectáreas en esa categoría de cobertura, pero no significa que el Humedal Santa Julia haya perdido 3,12 hectáreas de superficie. El cuerpo de agua es solo una parte del ecosistema y su extensión varía de acuerdo con las condiciones de cada año.

Esta dinámica adquiere especial relevancia ante el escenario climático previsto para fines de 2026 e inicios de 2027. Un nuevo periodo de lluvias intensas asociado al Fenómeno El Niño podría hacer que el humedal vuelva a recuperar una mayor superficie de agua, como ocurrió en anteriores años. El problema es que, en ese tiempo, la ciudad también ha crecido alrededor suyo.

La revisión de las imágenes realizada por Norte Sostenible muestra precisamente cómo las viviendas y las vías han ido ocupando y consolidando el entorno de Santa Julia durante los últimos doce años.

Para Fernando Neyra Palomino, especialista en planificación y gestión de riesgos, el problema parte de una deficiente planificación urbana que permitió la ocupación y posterior consolidación de viviendas en una zona que cumple naturalmente la función de almacenar agua.

El especialista explica que Santa Julia se encuentra en una depresión natural y que, durante lluvias intensas, el humedal incrementará su nivel de agua al recibir la escorrentía proveniente de calles, techos y otras superficies impermeabilizadas. El problema es que el crecimiento urbano ha reducido los espacios naturales de absorción y ha colocado viviendas demasiado cerca de estas zonas bajas.

“Cuando comience a llover, el humedal va a comenzar a encauzarse de agua y va a buscar su espacio natural”, advierte Neyra. En ese escenario, el colapso de los sistemas de drenaje y alcantarillado podría generar inundaciones con una combinación de aguas pluviales y aguas residuales, elevando también el riesgo sanitario para las familias.

El especialista considera que muchas de estas viviendas no debieron ser construidas en esa zona. Sin embargo, explica que las ocupaciones fueron consolidándose con el paso de los años y posteriormente recibieron servicios básicos, lo que terminó afianzando la permanencia de la población. Por ello, sostiene que se trata de un problema estructural de planificación urbana que no puede resolverse simplemente retirando a las familias.

Una solución definitiva requeriría implementar un sistema de drenaje y medidas de adaptación para manejar el agua. Sin embargo, Neyra advierte que una infraestructura de ese tipo no podría ejecutarse en pocos meses. Ante la posibilidad de lluvias intensas, plantea que la prioridad inmediata debe ser un plan de contingencia que identifique a las familias más expuestas, establezca rutas y espacios seguros de evacuación y prepare a la población para responder ante una eventual inundación.

“No hay tiempo para echarse la culpa si fue responsable o no fue responsable. No hay tiempo. Tienen que comenzar a trabajar ya”, advierte.

Entre las zonas señaladas como más críticas se encuentran los sectores próximos a la vía Kurt Beer, la Laguna Sur, Manuel Escorza, Nueva Esperanza y Los Polvorines, donde ya se han registrado problemas relacionados con el sistema de alcantarillado. El especialista también advierte que la presencia de basura puede agravar la emergencia y generar condiciones para la proliferación de vectores y problemas de salubridad.

El riesgo, además, no se limita a las viviendas ubicadas inmediatamente alrededor del humedal. Neyra señala que Santa Julia forma parte de un entorno urbano mucho más amplio con exposición a inundaciones y menciona que existen alrededor de 40,000 viviendas en condición de riesgo alto en distintas zonas de este sector, con una población aproximada de 150,000 personas.

A este escenario se suma la delimitación de la faja marginal. Según Neyra, esta tarea le corresponde a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y todavía se encuentra pendiente dentro de los trabajos vinculados al humedal. La delimitación permitiría establecer con mayor precisión el espacio sujeto a protección y evitar nuevas ocupaciones en áreas vulnerables.

El especialista también mencionó que existe una declaratoria de zona de riesgo no mitigable vinculada al humedal y su entorno, por lo que considera preocupante cualquier intento de suspender o modificar esta protección si ello pudiera facilitar nuevas ocupaciones.

‘’Antes que promover la consolidación urbana en estos sectores se requiere informar a la población sobre el nivel de riesgo y los costos que implicaría hacer habitable una zona naturalmente expuesta a la acumulación de agua’’, manifestó.

Ecosistema bajo amenaza

Santa Julia comprende aproximadamente 84 hectáreas, mientras que el espejo de agua ocupa alrededor de 12 hectáreas. El humedal se encuentra en una depresión natural de la ciudad y acumula agua de manera periódica. Esta característica también explica su importancia dentro del territorio urbano, donde funciona como parte del sistema natural de acumulación de agua.

El ecosistema fue reconocido como frágil el 4 de marzo de 2019 e incorporado a la lista sectorial de ecosistemas frágiles a nivel nacional. Su valor está relacionado también con la biodiversidad que alberga. En Santa Julia se han identificado alrededor de 120 especies de aves, entre ellas especies endémicas, amenazadas y en peligro de extinción.

Para Diana Rojas, bióloga de la Gerencia Regional de Recursos Naturales, el humedal interviene en el ciclo hidrológico, contribuye a regular el agua y, junto con su cobertura vegetal, ayuda a reducir el impacto de las inundaciones. También aporta a la regulación de la temperatura y a la mitigación climática.

Pero esa riqueza se encuentra en un espacio sometido a distintas presiones. Además de la expansión de la frontera urbana, se han identificado problemas relacionados con el vertimiento de aguas residuales, la acumulación de residuos sólidos, el relleno de determinadas áreas y la seguridad.

Uno de los problemas se encuentra en la infraestructura de saneamiento que rodea al humedal. La EVAR Los Robles presenta problemas operativos y genera descargas hacia el dren Turquía, que lleva las aguas hacia el área de influencia de Santa Julia. A ello se suma la situación de las estaciones de bombeo EVAR Surmedio y EVAR San Martín, administradas por la EPS Grau, que tienen más de 35 años y presentan problemas de funcionamiento.

Shirley Gonzáles, representante de la EPS Grau, explicó las consecuencias que puede generar esta situación. “Cuando una estación no tiene capacidad suficiente para bombear las aguas residuales, aumenta el riesgo de atoros, colapsos y afloramientos. Estos episodios terminan trasladando aguas servidas hacia los drenes y las zonas bajas que conectan con Santa Julia”, dijo.

La presión también proviene de las propias zonas urbanas. La EPS Grau ha identificado vertimientos de viviendas y colegios que no son usuarios de la empresa y realizan descargas hacia los drenes. Estas aguas terminan incorporándose a un sistema que conecta con las zonas bajas próximas al humedal.

La empresa ha planteado medidas para reducir estos riesgos. Una contempla conectar la EBAR Los Robles al sistema de la EBAR Sur Medio y posteriormente evacuar las aguas hacia la PTAR San Martín. Para ello se requiere repotenciar el sistema e instalar un equipo de bombeo de 75 litros por segundo. También se ha previsto renovar un colector primario entre el dren Petroperú y la EBAR San Martín, con una inversión superior a S/2 millones y un plazo de 90 días calendario.

A los problemas de saneamiento se suman los residuos sólidos y el ingreso de materiales utilizados para rellenar determinadas zonas. Frente a ello, la Municipalidad de Veintiséis de Octubre viene ejecutando acciones de limpieza, sensibilización y educación ambiental en los asentamientos humanos ubicados alrededor del humedal. El gerente de Desarrollo Ambiental, Johnny Rivera, explicó que la comuna realiza jornadas de recojo de residuos y trabaja con sectores como Santa Julia, Túpac Amaru y otros asentamientos cercanos mediante sus programas de educación y reciclaje.

Sin embargo, la propia municipalidad reconoce que la conservación de Santa Julia trasciende sus competencias. La delimitación del ecosistema, la protección de sus áreas y la solución integral del saneamiento requieren la intervención coordinada de entidades regionales y nacionales.

Santa Julia no es un espacio estático. El agua que hoy ocupa una parte del humedal puede extenderse o reducirse según las condiciones de cada año. Las imágenes revisadas muestran esa variación y también cómo, mientras el espejo de agua cambia, las viviendas y las vías se han ido consolidando alrededor del ecosistema.

El agua busca naturalmente los espacios por donde puede acumularse y desplazarse. Santa Julia forma parte de ese territorio. Si las áreas urbanas continúan acercándose a sus bordes, una expansión del espejo de agua durante un periodo de lluvias intensas podría alcanzar sectores que hoy están ocupados por viviendas y vías. https://nortesostenible.com/


LIMA PERÚ

Keiko Fujimori anuncia reestructuración de Sedapal y declaración de emergencia en Lima sur tras el paso de DANA Aníbal

La presidenta Keiko Fujimori anunció la reestructuración de Sedapal y la declaración de emergencia en los distritos del sur de Lima afectados por las recientes inundaciones provocadas por lluvias asociadas a la DANA Aníbal.

Sedapal bajo presión: antecedentes y desafíos de gestión

La intervención estatal sobre Sedapal no es nueva. Diversos gobiernos y sectores políticos han propuesto reestructuraciones para afrontar los problemas recurrentes en la gestión del agua y el saneamiento, especialmente tras emergencias por huaicos y aniegos.

En el pasado, se debatió la necesidad de cambios directivos y mejoras técnicas, descartando la privatización, pero exigiendo eficiencia y capacidad de respuesta.

La empresa atiende a más de 2,8 millones de usuarios en Lima Metropolitana y el Callao, la mayoría residenciales, y desde 2026 aplica un rebalanceo tarifario regulado por Sunass para financiar proyectos de optimización y cierre de brechas.

El MVCS será responsable de coordinar la intervención y asegurar que las reformas respondan tanto a la emergencia actual como a la prevención de futuros eventos climáticos.

Lluvias extremas y respuesta multisectorial en Lima Sur

Las lluvias intensas del 16 de agosto causaron aniegos y daños en Villa El Salvador, Villa María del Triunfo, Chorrillos y San Juan de Miraflores. El colapso de los sistemas de drenaje obligó a las autoridades a suspender clases en la zona y a desplegar equipos de emergencia. https://www.infobae.com/

“Defender el Agua es Defender la Vida”

http://hidroboletinfentap.blogspot.pe