Lunes, 16 de febrero de 2026 – Año XX – Edición 4901
La FENTAP se pronuncia ante el foro sobre nueva escala remunerativa
COMUNICADO N° 013-2026/CDN FENTAP
La Federación Nacional de
Trabajadores del Agua Potable y Alcantarillado del Perú – FENTAP,
ante la realización del foro sobre el Proyecto de Ley de Nueva Escala
Remunerativa para las Empresas Prestadoras de Servicios de Agua Potable y
Saneamiento - EPS, se dirige al Congreso de la República, al OTASS, al
Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, a ANEPSSA, a las EPS del
país, a los trabajadores y a la ciudadanía para manifestar lo siguiente:
1. Rechazamos
la marginación sindical
Resulta inaceptable la exclusión de la FENTAP del debate.
No es legítimo discutir una reforma remunerativa del sector
saneamiento sin la participación de la organización sindical nacional
representativa de los trabajadores.
La exclusión es una decisión política que debilita el
diálogo social.
2. Sí
a una nueva escala, pero sin retrocesos
La FENTAP
reafirma:
• Estamos de
acuerdo con una nueva escala remunerativa sectorial que fortalezca las empresas
públicas de agua.
• Apostamos
por eficiencia con justicia laboral.
No aceptaremos la eliminación, absorción o desconocimiento
de convenios colectivos vigentes.
La negociación colectiva es un derecho constitucional y
está protegida por convenios internacionales.
3. Exigimos
participación vinculante
Demandamos la instalación inmediata de una mesa técnica
nacional con participación de la FENTAP.
• Exigimos que
el proyecto de ley incorpore expresamente el respeto a los convenios
colectivos.
• Reclamamos
transparencia total en el proceso legislativo.
4. Advertencia
democrática
Si se aprueba una norma que vulnere derechos adquiridos, la
FENTAP adoptará las acciones
sindicales y legales correspondientes.
La estabilidad laboral es condición indispensable para
garantizar un servicio público eficiente y sostenible.
5. Llamado
a la unidad
Convocamos a todos los trabajadores del sector saneamiento
a mantenerse unidos y vigilantes.
A la ciudadanía le decimos: el agua es un derecho humano, y
quienes garantizan ese derecho merecen respeto y reconocimiento.
¡CON LOS TRABAJADORES SE FORTALECE EL
SECTOR!
¡SIN DERECHOS LABORALES NO HAY
EFICIENCIA SOSTENIBLE!
¡LA FENTAP NO PERMITIRÁ RETROCESOS!
Consejo Directivo Nacional de la FENTAP
Lima, 13 de febrero de 2026
HIDROREGIONES PERÚ
Consejo Regional conforma comisión especial para investigar contaminación del río Osmore
La consejera regional Gabriela Andrade informó que el
Consejo Regional de Moquegua conformó una comisión especial para abordar la
problemática de la contaminación del río Osmore, tras los cuestionamientos de
la población por la calidad del agua y los efectos en la provincia de Ilo.
Andrade precisó que esta decisión se adoptó durante la
última sesión ordinaria del Consejo Regional, en la que también se conformaron
las comisiones ordinarias para el periodo 2026. Indicó que la comisión especial
estará integrada por los consejeros Ángelo Quilco, Pedro Noguera y su persona,
y tendrá un plazo de 120 días para desarrollar su labor.
Señaló que el objetivo principal es contrastar los informes
existentes y garantizar que la información que se brinda a la población sea
íntegra y técnicamente sustentada. Para ello, no se descarta solicitar el apoyo
de universidades e instituciones especializadas, como la Universidad Nacional
de Moquegua, a fin de fortalecer el soporte técnico del análisis.
Asimismo, la consejera indicó que se coordina con
autoridades de la provincia de Ilo para realizar monitoreos a las actividades
vinculadas al río Osmore, recordando que, si bien la Autoridad Nacional del
Agua tiene competencia directa, también existen mecanismos de monitoreo
participativo en los que intervienen las empresas mineras de la región. Añadió
que uno de los principales puntos de preocupación es la coloración del agua
proveniente de la PTAR, situación que estaría afectando el cauce del río. https://prensaregional.pe/
Minería ilegal en Puno envenena a ocho provincias: Arsénico, mercurio y plomo amenazan la salud de miles por la fiebre del oro
El aumento descontrolado de la
minería ilegal en Puno ha agravado la contaminación por metales pesados en las
ocho provincias de la región, exponiendo a la población a sustancias tóxicas
como arsénico, mercurio, plomo y cadmio.
Según Fiorella Luna Lino, coordinadora
del Programa de Metales Pesados de la Diresa Puno, el alza en el precio del oro
que se ha cuadruplicado en los últimos años ha disparado la extracción informal
del mineral, liberando estos contaminantes al ambiente y poniendo en riesgo la
salud de miles de personas, especialmente en zonas cercanas a los ríos Coata,
Ramis, Llallimayo y Suches.
Explicó que la minería ilegal,
impulsada por la fiebre del oro, utiliza mercurio en el proceso de separación
del mineral, un método que contamina el agua, el suelo y el aire. «Un litro de
mercurio pesa casi 14 kilos», advirtió Luna
Además, ha
señalado el grave impacto que este metal tiene en las comunidades cercanas a
las zonas de explotación y los distritos más afectados se ubican en las cuencas
de los ríos mencionados, donde la población consume agua y alimentos
contaminados sin saberlo.
La Diresa Puno, a través de la Dirección de Salud Ambiental, realiza monitoreos de la calidad del agua para consumo humano, pero los resultados son alarmantes. Luna reconoció que los costos de los estudios son elevados y que se requieren presupuestos adicionales para atender a la población expuesta.
En los últimos
dos años, el monitoreo se extendió a las provincias de Carabaya y Sandia, donde
la minería ilegal es más intensa y el uso de mercurio, más frecuente. https://pachamamaradio.org/
La minería oceánica acecha el Mar de Grau
La minería submarina o minería
oceánica consiste en la explotación de diferentes tipos de depósitos de
minerales que se encuentran presentes en el lecho y el subsuelo oceánico. Puede
darse en alta mar y a grandes profundidades (por debajo de los 200 metros),
caso en el que se denomina “minería en aguas profundas” (MAP). Los depósitos
minerales sobre los cuales hoy existe interés de explotación comercial son de
tres tipos: los sulfuros polimetálicos de afloramientos hidrotermales; las
costras ferromanganesas ricas en cobalto acumuladas en la superficie de montes
submarinos; y los nódulos polimetálicos, diseminados en las llanuras abisales.
Estas formaciones minerales contienen metales críticos como cobalto, níquel,
cobre, platino, litio, así como tierras raras, oro y plata.
Los intentos por inaugurar este
tipo de minería tienen décadas, pero desde el 2020 el impulso y la presión han
cobrado mayor vigor. En repuesta, una parte importante de la comunidad
internacional, la sociedad civil, la academia e incluso famosas corporaciones1,
han expresado un enérgico rechazo a la realización de la minería submarina,
especialmente bajo las condiciones técnicas y de conocimiento actuales. Los
impactos negativos estimados son múltiples. Un problema que agrava la
preocupación es que persiste un amplio desconocimiento sobre las
características de los ecosistemas del fondo marino, su biodiversidad, las
dinámicas ecológicas existentes, los servicios ambientales que brindan y su
relación con los procesos climáticos2. Estos vacíos de información generan
incertidumbre sobre posibles impactos imprevistos en la salud general del
océano, del clima, en las pesquerías y en la salud humana.
Sin embargo, hay cosas básicas
(y cruciales) que sí se saben con certeza. Los ecosistemas del fondo marino y
las comunidades biológicas que los habitan cumplen un papel imprescindible en
el ciclo de los nutrientes, proceso esencial que permite estabilizar al océano
y producir alimento para las especies marinas. Son sumideros de carbono,
sistemas protagónicos en la captación y procesamiento de este y otros gases de
efecto invernadero (GEI), lo cual es clave en la lucha contra el cambio
climático. Además, son hábitats particulares que albergan una abrumadora
cantidad de especies nuevas para la ciencia, muchas de ellas endémicas3. Así
también, se sabe que estos ecosistemas y las especies que albergan, poco
acostumbrados a las perturbaciones, son extremadamente vulnerables, y que la
extracción de los minerales implica su destrucción física directa, así como una
serie de alteraciones en los procesos biológicos, biogeoquímicos y ecológicos
del océano, incluso más allá de los sitios de extracción.
Organizaciones como WWF y Deep
Sea Conservation Coalition, importantes empresas y al menos 40 países han
invocado el principio precautorio y demandado el establecimiento de una
moratoria a esta industria, por lo menos hasta que se pueda recopilar más
información para comprender mejor los efectos negativos. Varios también
plantean que este tipo de explotación no debe realizarse nunca. Sin embargo,
algunos gobiernos y empresas vienen presionando, como es el caso de Estados
Unidos, que en abril del 2025 emitió una orden ejecutiva4 para que empresas
privadas puedan acceder a permisos de minería submarina, incluso en aguas
internacionales, a través de la ley estadounidense, desconociendo la
institucionalidad de gobernanza marina multilateral basada en la CONVEMAR, y la
autoridad de la ISA5.
Minería submarina en el mar
peruano… y la herencia de los hidrocarburos
¿Cuál es la situación de la
minería submarina en el caso peruano? La Ley General de Minería hace un par de
escuetas menciones: admite que la minería y las concesiones mineras pueden
darse también en el dominio marítimo y regula su tamaño, pero no desarrolla
nada más al respecto. Pero ¿existen concesiones mineras en el Mar de Grau?
La respuesta es sí. A la primera
quincena de enero del 2026, existían 32 concesiones mineras marinas, repartidas
entre 18 titulares, ocupando 21 683.66 hectáreas de territorio marítimo. Se
contabilizan como “marinas” todas aquellas concesiones que no se intersecan con
la línea costera o de litoral. Algunas están cerca de la costa, mientras que
otras se encuentran mar adentro y podrían ser candidatas para la realización de
MAP. No obstante, todas se ubican dentro de la Zona Económica Exclusiva marina
del país (nuestras 200 millas).
Adicionalmente, existe un grupo
más numeroso de concesiones mineras que aquí clasificamos como “concesiones
litorales”. Se trata de concesiones mixtas, marino-costeras, que ocupan una
parte de tierra firme costeña, y una porción de mar. Se consideran como tales
todas aquellas que se intersecan con el Océano Pacífico. Algunas presentan
porciones muy pequeñas de mar, pero de todos modos han sido incluidas, en
atención a la variabilidad propia de la zona intermareal y de la línea costera.
Existen 496 concesiones de este tipo, repartidas entre 266 titulares, las cuales,
sin considerar el área terrestre que abarcan, cubren una superficie marina de
58 759.38 hectáreas.
Es poco probable que en estas
concesiones se pueda realizar propiamente MAP, por su cercanía a la costa y la
reducida profundidad del agua. Sin embargo, es posible que se pueda practicar
algún otro tipo de actividad minera, inclusive de minerales no metálicos, o que
la actividad minera en tierra firme llegue a conectarse con el ecosistema
marino y genere impactos sobre él. No hemos hallado evidencia de que
actualmente en el Perú existan actividades de explotación minera en área
propiamente marina, aunque sí las hay en territorio firme costero y litoral,
como sucede en Marcona (Ica) con las minas de hierro y cobre de Shougang y
Marcobre, o en Bayóvar (Piura) con la explotación minera no metálica de
fosfatos a cargo de Compañía Minera Miski Mayo S.R.L.
Si consideramos ambos tipos de
concesiones, las marinas y las de litoral, el número total de concesiones que
ocupan alguna porción de superficie marina se eleva a 528, repartidas entre 284
titulares, y totalizando un área de 80 443.05 hectáreas de superficie marina
bajo concesión minera, a nivel nacional. De este total, los treinta principales
titulares del Perú en términos de superficie marina concesionada se pueden
apreciar en la siguiente tabla 1. Llama la atención la presencia de varios
titulares que son personas naturales.
Como se sabe, históricamente los
hidrocarburos también han sido un motor de presión extractiva sobre el mar
peruano, especialmente en el norte. Por ello, en el siguiente mapa, además de
presentar las concesiones mineras marinas y litorales que existen en el país,
incluimos también las concesiones de hidrocarburos que se ubican en el Océano
Pacífico o que se intersecan con este, así como las plataformas petroleras
marinas existentes. De este modo se visualiza un panorama más claro de la
presión extractiva no pesquera que atraviesa el Mar de Grau.
Respecto de
actividades de exploración minera en alta mar, reguladas por la CONVEMAR y la
ISA, ninguna de las zonas bajo exploración por contratistas designados por la
ISA está ubicada en las aguas internacionales del Pacífico frente a Perú y
Sudamérica6. No obstante, existen yacimientos de nódulos polimetálicos y
costras ricas en cobalto bastante cerca de la costa peruana, así como depósitos
de sulfuros, aunque a mayor distancia mar adentro7.
Un aspecto a
destacar es que el Perú, al igual que EE. UU., tampoco es firmante de la
CONVEMAR. Ello deja un vacío legal que podría tener implicancias en el derecho
preferente de nuestro país sobre los recursos minerales que se ubican en el
lecho y subsuelo marino dentro de la ZEE (las 200 millas) y en la plataforma
continental del Perú, y que podría jugar un papel tanto en la facilitación como
en la inhibición de una potencial actividad minera submarina. Eso queda por
esclarecer a los especialistas en derecho marítimo.
La data revisada
indica que la minería submarina en el Perú, especialmente la de aguas
profundas, es una actividad aún incipiente. No obstante, generan alarma las
recientes presiones a nivel internacional, que ignoran la precaución lógica y
los requisitos medioambientales, en el marco de un contexto de tensión
geopolítica entre potencias. En ese sentido, este artículo es, precisamente,
una llamada de alerta precautoria. https://cooperaccion.org.pe/
“Defender el Agua es Defender la Vida”


















