Viernes, 29 de mayo de 2026 – Año XXI – Edición 4972
Contraloría alerta que EPS Grau presuntamente simuló una compra de equipos por más de S/.676 mil
Una acción de control realizada por la Contraloría General de la República puso en evidencia presuntas inconsistencias en el proceso de adquisición de cuatro grupos electrógenos móviles comprados por la EPS Grau S.A. para atender emergencias en el sistema de agua potable.
Según el informe emitido por el órgano de control, existirían indicios de que los equipos fueron registrados administrativamente como recibidos y trasladados, pese a que no habrían ingresado físicamente a las instalaciones de la empresa prestadora de saneamiento.
La compra, valorizada en más de S/ 676 mil, fue realizada mediante una orden emitida el 18 de marzo de 2026, estableciéndose un plazo de 12 días calendario para la entrega de los equipos. No obstante, durante las verificaciones se detectaron observaciones en la documentación presentada para acreditar el traslado y recepción de los bienes.
Entre los hallazgos figura que la dirección consignada en
la guía de remisión correspondía a una vivienda particular y no a un almacén
especializado para este tipo de maquinaria. Además, la unidad vehicular
registrada para el transporte era una camioneta que no contaría con la
capacidad necesaria para movilizar equipos cuyo peso conjunto supera las cuatro
toneladas.
La comisión de control también constató que los grupos
electrógenos no se encontraban ni en el almacén central ni en otras áreas
operativas de la EPS Grau al momento de la inspección.
Posteriormente, representantes de la entidad señalaron
que los equipos permanecían retenidos por un tercero debido a problemas de pago
relacionados con el contratista encargado de la adquisición.
Otro aspecto observado por la Contraloría está
relacionado con las pruebas de funcionamiento de los grupos electrógenos.
Mientras funcionarios de la EPS Grau indicaron que estas evaluaciones sí se
realizaron, la empresa proveedora aseguró que ningún representante acudió a
efectuar dichas verificaciones técnicas.
El informe concluye que estas situaciones podrían comprometer el adecuado uso de recursos públicos y afectar la finalidad para la cual fueron adquiridos los equipos. https://www.cutivalu.pe/i
HIDROREGIONES PERÚ
Población de Queri en Vilque consume agua residual que desemboca del distrito de Mañazo
El agua del desagüe y de las plantas queseras que produce
el distrito de Mañazo, son vertidas directamente al río Quipacho, afectando a
decenas de familias del centro poblado de Queri, distrito de Vilque, cuya
producción pecuaria se ha visto disminuida, además de afectar el recurso
hídrico.
El teniente gobernador de la zona, Luis Pineda, sostuvo que
representantes de la Autoridad Nacional del Agua, derivaron el caso a los
ministerios de Ambiente y Vivienda, también a la comuna distrital de Mañazo.
Esta última habría respondido que el JAS Mañazo habría
autorizado el desemboque de dichas aguas al río Quipacho, bajo ese argumento,
la contaminación persiste en el sector Queri.
“Ellos dicen que tienen autorización para verter el
agua contaminada y lo siguen haciendo sin que nadie diga nada. Esto ya se
arrastra hace 20 años cuando se hizo una poza de oxidación”, explicó.
Agregó que los directos afectados son los que viven
cerca de dicha poza, pero el agua que discurre llega hasta la laguna Umayo, es
decir, toda la vertiente del río Vilque se ha visto contaminado.
Ante ello, anunció que realizarán un análisis del agua de manera particular, también tomarán muestras a los animales, a fin de ir con esos resultados hacia la ciudad de Lima para pedir explicaciones de las autoridades nacionales. https://pachamamaradio.org/
Aprueban Estudio de Impacto Ambiental de proyecto en Espinar
El Servicio Nacional de
Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE), ha anunciado
la aprobación de la “Segunda Modificación del Estudio de Impacto Ambiental
detallado (MEIA-d) de la Unidad Minera Antapaccay – Tintaya – integración
Coroccohuayco”, presentada por Compañía Minera Antapaccay S.A.
La aprobación fue oficializada
mediante la Resolución Directoral Nº 00079-2026-SENACE-PE/DEAR, emitida el 20
de mayo de 2026, otorgando, en la práctica, la autorización ambiental al
proyecto que representa una inversión estimada de US$ 1,800 millones. Como se
sabe, el proyecto minero se ubica en el distrito y provincia de Espinar, en el
Cusco.
Cabe recordar que las
comunidades campesinas originarias, barrios y organizaciones sociales del
distrito de Pallpata, en la provincia de Espinar, han expresado
cuestionamientos a la aprobación de la segunda modificación del Estudio de
impacto ambiental (MEIA) del proyecto que consiste en dos nuevos tajos a cielo
abierto y que proyecta iniciar la fase de explotación en 2029.
A inicios de año, enviaron un
pronunciamiento dirigido al SENACE, al Gobierno Nacional y al país, firmado por
las comunidades de la cuenca Qhapac Ñan, la cuenca Alto Río Salado, el Frente
Ganadero, el Frente único de defensa de los intereses del distrito de Pallpata
(FUDIDP), la FEDICAP y el Comité de lucha del distrito de Pallpata, denunciando
que se pretendía aprobar la segunda MEIA sin haber considerado como Área de
influencia directa ambiental y social a las comunidades del distrito. Señalan
que viven frente a los futuros tajos donde se desarrollaría la explotación de
Coroccohuayco y que, pese a ello, han sido excluidas del estudio de impactos,
lo que —afirman— pone en riesgo la vida, la salud y el medio ambiente.
Asimismo, denuncian la falta de
información clara y transparente sobre los impactos reales que tendría el
proyecto, el cual, según advierten, duplicaría la magnitud de la actual
operación de Antapaccay. Las organizaciones sostienen que hasta la fecha no se
ha realizado un proceso adecuado de socialización que permita conocer con
claridad las afectaciones ambientales y sociales.
El pronunciamiento también condenó los presuntos daños continuos a la salud, la vida y el medio ambiente atribuidos a la actual operación minera. Habrá que observar cómo reacciona la población ante la aprobación de este segundo MEIA que representa la autorización del proyecto Coroccohuayco. https://cooperaccion.org.pe/
HIDROMUNDO
¿Quién controlará el agua? Opinión de Rodolfo Dumas Castillo
Durante décadas, los países han
competido por petróleo, minerales, rutas comerciales o acceso a mercados. En un
futuro no muy distante la competencia será por el agua. Ya no es únicamente una
discusión ambiental, sino economía, estabilidad, energía, agricultura,
seguridad alimentaria y supervivencia urbana.
El agua dejó de ser un recurso
abundante para convertirse en un activo estratégico. Por mucho tiempo asumimos
que la abundancia de lluvias resolvía nuestro problema hídrico. Pero la
verdadera diferencia entre países no será quién recibe más agua, sino quién
logra almacenarla, administrarla y protegerla.
La abundancia sin gestión
termina produciendo escasez. Las señales están por todas partes. Sequías más
prolongadas, lluvias más intensas, crecimiento urbano desordenado,
deforestación de cuencas y sistemas de distribución obsoletos. Esto provoca que
países con grandes recursos hídricos enfrenten crisis de agua potable. Es
evidente que las ciudades crecen más rápido que su capacidad para abastecerlas.
Muchas infraestructuras hídricas
de América Latina fueron diseñadas para poblaciones mucho más pequeñas y para
patrones climáticos que ya no existen. En algún momento, las limitaciones de
agua comenzarán a limitar también el crecimiento económico. Las industrias que
más consumen agua, como la agricultura, manufactura, energía, minería,
procesamiento de alimentos e incluso centros de datos, empezarán a evaluar no
solo costos laborales o incentivos fiscales, sino estabilidad hídrica.
La capacidad de abrir un grifo con
regularidad terminará siendo un indicador de competitividad nacional.
En otras palabras, la
infraestructura hídrica podría convertirse en el nuevo equivalente de las
carreteras, los puertos o la electricidad confiable. Los países que entiendan
esto antes tendrán una ventaja importante. En San Pedro Sula la discusión
estratégica no es abstracta, se llama Merendón. Esta cordillera no es solo un
pulmón verde, es la infraestructura natural que sostiene el acuífero de la
ciudad y garantiza el caudal para el consumo humano y la actividad
manufacturera.
Protegerlo dejó de ser una causa
conservacionista para convertirse en un imperativo de viabilidad económica. Sin
embargo, la presión del crecimiento urbano, las actividades agrícolas no
reguladas y la debilidad en la aplicación de las normativas de la zona de
reserva plantean la pregunta inevitable: ¿Quién controlará el Merendón? La
gobernanza de este recurso estratégico no puede quedar a merced de la
fragmentación institucional, ni de la colisión de competencias entre el
gobierno central, la administración municipal y el sector privado. Si la
gestión de la cuenca se atomiza o se debilita frente a intereses particulares,
el motor industrial del país perderá su ventaja más crítica.
Definir un modelo técnico,
transparente y con estricta seguridad jurídica para la administración y
vigilancia del Merendón determinará si San Pedro Sula sigue siendo un polo de
atracción de inversiones o si se convierte en el vivo ejemplo de cómo la
parálisis institucional agota su propia riqueza hídrica. Porque almacenar agua
no consiste solo en construir represas, significa proteger cuencas, modernizar
redes de distribución, reducir fugas, reutilizar aguas tratadas, ordenar el
crecimiento urbano y convertir la administración hídrica en política de Estado,
no en reacción improvisada a cada verano. Incluso la geopolítica regional
podría transformarse.
Muchos países comparten ríos,
sistemas hidroeléctricos y reservas subterráneas. A medida que aumente la
presión sobre el recurso, el agua dejará de ser un asunto exclusivamente
técnico y pasará a formar parte de las discusiones sobre seguridad y
estabilidad regional. Honduras todavía tiene una ventaja significativa.
Posee recursos hídricos
relevantes, capacidad hidroeléctrica y una densidad poblacional relativamente
menor que otros países de la región. Pero las ventajas naturales no son
eternas.
Los países no pierden
competitividad únicamente por falta de recursos; muchas veces la pierden por
administrar mal los que ya tienen. Y ahí está el verdadero riesgo. La historia
demuestra que las grandes crisis rara vez aparecen de golpe. Normalmente se
acumulan lentamente mientras parecen problemas aislados; un racionamiento aquí,
una represa sedimentada allá, una ciudad creciendo sin planificación, una cuenca
destruida por deforestación, una red de distribución perdiendo millones de
litros diariamente. Hasta que un día el problema deja de ser técnico y se
convierte en económico y político.
Entonces, ¿quién controlará el
agua? La respuesta correcta no es un actor, sino un modelo. Los países que
sobrevivan no serán los que tengan más agua, sino los que construyan gobernanza
técnica, transparente e inclusiva para administrarla. El Merendón es el
laboratorio. Si fallamos aquí, estaremos eligiendo la vulnerabilidad. Si lo
hacemos bien, seremos el ejemplo de que es posible convertir un reto
existencial en una ventaja competitiva duradera. https://www.elpais.hn/
“Defender el Agua es Defender la Vida”
























