Lunes, 2 de febrero de 2026 – Año XX – Edición 4891
Escasez de agua en Lima: miles de
familias en riesgo por falta de cisternas y cortes diarios de servicio
Millones de limeños viven con agua por horas o dependen de la compra informal para cubrir necesidades básicas. En asentamientos como Las Flores de Villa, vecinos denuncian cobros irregulares y promesas incumplidas. Expertos afirman que la escasez se debe a fallas estructurales en planificación e inversión.
En las zonas periféricas de Lima, el día empieza con una
pregunta básica: ¿alcanzará el agua? En baldes, bidones o cilindros, miles de
familias almacenan lo indispensable para beber, cocinar o asearse, lo que se ha
vuelto una rutina marcada por la escasez. En la capital del país —una de las
ciudades más grandes del mundo asentadas en un desierto— el acceso al agua
sigue siendo desigual y precario.
En el Perú, más de 11 millones de personas no acceden a un
servicio adecuado de agua potable, según cifras del Instituto Nacional de
Estadística e Informática (INEI) y la Encuesta Nacional de Programas
Presupuestales (Enapres). De ese total, 3,5 millones no cuentan con conexión a
la red pública y 7,6 millones carecen de alcantarillado, una brecha que expone
a amplios sectores de la población a riesgos sanitarios permanentes.
Servicio de agua por horas
En el asentamiento humano Las Flores de Villa, en San Juan
de Miraflores, el servicio de agua potable llega, pero solo durante la
madrugada y las primeras horas de la mañana. Esto obliga a las familias a
almacenar agua en baldes y tachos para cubrir sus necesidades básicas. Su
secretario general, Jeyson Buitrón, explicó que el recorte no siempre fue así y
que el contrato original con Sedapal garantizaba la prestación continua:
“Iniciamos con el servicio las 24 horas y eso está establecido en nuestros
recibos del año 2006”.
Según indicó, la reducción comenzó alrededor de 2018 o 2019
y se agravó progresivamente: “A inicios del año 2025 hemos tenido un corte
abrupto de las 18–20 horas a 5, 6, 7 horas”. Aunque en los documentos figura un
abastecimiento de ocho horas, Buitrón aseguró que ese número no se cumple. “A
veces solo por 4 horas. Los domingos es más grave”, añadió.
Sin abastecimiento para trabajar
La limitación impacta también en el mercado Flores de
Villa, donde el suministro no cubre la jornada diaria. El presidente del
mercado, Alberto Huacho, indicó que el servicio empieza de madrugada, pero se
interrumpe antes del mediodía: “El agua llega a las cinco y media, seis, y se
va a las diez, once”. Además, advirtió que la presión es irregular.
La comerciante Judy Agurto relató cómo deben racionar el
recurso para seguir trabajando. “Un ratito viene, pero poquitito. Tenemos que
juntar en ollas”, contó, y agregó que se ven obligados a comprar agua de manera
colectiva para continuar con sus actividades. “No nos dura ni una semana”,
señaló. En las viviendas ocurre algo similar. El jefe de prensa del
asentamiento, Juan Soriano, explicó que el problema se extiende a varios
sectores. Estimó que la escasez afecta a 15 asentamientos humanos, lo que
representa “entre 25.000 y 28.000 personas”.
Pero Jeyson Buitrón calcula que en todo el distrito son 30
organizaciones vecinales con el mismo problema, por lo que resulta complicado
agruparse. A pesar de ello, el 18 de enero, alrededor de 1.000 vecinos de la
zona bloquearon parte de la Panamericana Sur como medida de protesta por cortes
del servicio.
Ante esta problemática, hace unos días, la Contraloría
advirtió riesgo en la distribución de agua potable con camiones cisterna en 10
distritos de Lima, debido a que no se encontró un contratista que provea el
servicio. Esto implica que el recurso no llegará a 941 asociaciones de
vivienda, según informó la entidad, y ya afecta a sectores de Villa María del
Triunfo, San Juan de Miraflores, Lurín, Pucusana, Punta Hermosa, San Bartolo,
Punta Negra, Cieneguilla, La Molina y Pachacamac.
Sobrecostos: ‘‘Pagamos por aire’’
Por su parte, Eduardo, vecino del sector, cuestionó el
incremento de los recibos pese al racionamiento. “Hasta mayo del año pasado
pagábamos 35 o 40 soles, ahora muchos pagan 80, 90, 140”, señaló. Pese a los
reclamos y las reuniones con las autoridades, los vecinos advirtieron que la
limitación persiste. En la última reunión con el gerente de Sedapal, les
prometieron resolver el problema en cuatro meses, tiempo que, afirman, es risible.
La falta de agua en Lima no responde a una sola causa. Para
Rafael Rojas Ramos, ingeniero y presidente del Capítulo de Ingeniería Sanitaria
del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) – Lima, se trata de un problema
estructural que se expresa en un indicador clave: la continuidad del servicio.
“En Barranco o Miraflores, la continuidad es de 24 horas, pero en las zonas
periféricas puede ser interdiaria o de solo seis horas al día”, explicó. Esa
desigualdad, sostuvo, responde a una combinación de factores que el Estado no
ha logrado resolver. Uno de ellos es el estrés hídrico.
El experto precisó que Sedapal depende principalmente de
fuentes de agua dulce, como el río Rímac, cuya disponibilidad varía según la
estacionalidad y los eventos climáticos. A ello se suma el crecimiento urbano
desordenado y la falta de cierre de brechas en infraestructura. “Llevar agua a
las zonas altas involucra bombeo, energía eléctrica, tuberías e inversión. Eso
no se hace de la noche a la mañana”, señaló Rojas.
Advierten riesgo en la salud pública
El exministro de Salud, Víctor Zamora, cuestionó la
seguridad del agua distribuida por cisternas. “No estoy convencido de que sea
segura”, señaló, y añadió que se paga un precio alto por el recurso: “Hervir no
es barato”. Por su parte, el infectólogo y exdecano del Colegio Médico Ciro
Maguiña afirmó: “Las enfermedades entéricas aparecen cuando no hay agua ni
higiene’’.
Responsabilidades y silencios
En una capital donde no llueve, el agua define la vida
cotidiana. La insuficiencia del recurso es un reflejo de desigualdad, falta de
planificación y abandono estatal. Mientras millones de personas racionan cada
litro, la crisis avanza sin soluciones estructurales. Al cierre de esta
edición, Sedapal y el Ministerio de Vivienda decidieron no responder a las
consultas. https://larepublica.pe/
LIMA PERÚ
Ministro Wilder Sifuentes posterga alza de tarifa de agua a junio
El Gobierno decidió suspender el
incremento de la tarifa de agua potable previsto para febrero y reprogramarlo
para junio de 2026.
Así dijo el ministro de
Vivienda, Construcción y Saneamiento, Wilder Sifuentes, quien precisó que la
medida modifica el cronograma originalmente establecido para el ajuste
tarifario.
Sifuentes señaló que el aumento
en los recibos de los hogares peruanos oscilará entre S/ 7.00 y S/ 7.70,
considerando un consumo promedio mensual de 16 metros cúbicos.
El reajuste se aplicará de
manera gradual y trimestral a partir de junio, a través de un nuevo decreto
supremo que será publicado en la primera semana de febrero.
Sunass ya había indicado que
cualquier incremento tarifario deberá estar vinculado a mejoras verificables. https://www.expreso.com.pe/
Minam plantea cambios legales para facilitar el uso de fondos ambientales del agua
El cuidado de las fuentes de
agua para garantizar el abastecimiento hídrico del país, es una prioridad.
Aunque existen recursos para proteger los ecosistemas que garantizan el
abastecimiento, muchos permanecen sin utilizarse, por lo que el Ministerio del
Ambiente plantea un cambio legal orientado a agilizar el uso de los fondos y
asegurar que lleguen a las cuencas que abastecen de agua a miles de peruanos.
El ministro del Ambiente, Miguel
Espichán, explicó que el proyecto de Decreto Legislativo que modifica el
artículo 27 de la Ley del Servicio Universal de Agua Potable y Saneamiento
“busca corregir una de las principales debilidades de la política ambiental y
de saneamiento del país, vinculada a la baja ejecución de los recursos que las
empresas prestadoras de servicios recaudan para la protección de los
ecosistemas que aseguran el abastecimiento de agua”.
Hasta agosto de 2025, el nivel
de ejecución de estos recursos no superaba el 25 %. De los más de S/94 millones
recaudados por 50 empresas prestadoras de servicios (EPS) en el país, apenas
S/24 millones han sido efectivamente invertidos.
Esta situación contrasta con una
realidad crítica: el Perú registra 14.6 millones de hectáreas de ecosistemas
degradados, de las cuales 3 millones se encuentran en cuencas que abastecen a
las EPS, territorios donde además se concentran más de 3,300 comunidades campesinas,
187 comunidades nativas y cerca de 30,000 centros poblados que requieren
inversiones para su desarrollo.
Para enfrentar este problema, la
normativa plantea un cambio puntual en la ley, que permitirá facilitar el uso
de los recursos.
“La idea es permitir que las
empresas de agua puedan transferir el dinero recaudado por los mecanismos de
retribución ambiental a fondos y entidades especializadas, que sí cuentan con
experiencia para ejecutar proyectos de conservación y recuperación de
ecosistemas. De este modo, los recursos podrán invertirse directamente en la
protección de las cuencas que aseguran el abastecimiento de agua”, sostuvo el
titular del Minam.
La modificación también
establece una medida correctiva para evitar que los recursos sigan sin usarse.
Si la SUNASS detecta que una empresa de agua ha ejecutado menos del 25 % de los
fondos ambientales previstos y además mantiene más de un millón de soles sin
invertir, podrá ordenar que ese dinero sea transferido de manera obligatoria a
entidades especializadas, para que se utilice de forma efectiva en acciones de
conservación.
Para ello, las empresas
prestadoras deberán suscribir previamente convenios de transferencia con los
fondos, programas o entidades receptoras, garantizando trazabilidad, control y
alineamiento con el Programa de Inversiones y Medidas de Mejora del estudio
tarifario aprobado por la SUNASS.
Además, la implementación de la
norma contará con asistencia técnica del Ministerio del Ambiente (MINAM), el
Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) y la propia SUNASS.
La primera verificación se
realizará en 2026, con base en la ejecución de los recursos MERESE de ese año.
Con esta medida, el Ejecutivo busca convertir fondos no utilizados en
inversiones concretas para proteger los ecosistemas clave para la seguridad
hídrica del país. https://elperuano.pe/
Nueva Rinconada: megaproyecto de agua en Lima sur enfrenta riesgo de paralización por falta de valorización económica
Más de 5.000 habitantes de Villa
El Salvador, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores se preparan para
marchar hacia Palacio de Gobierno con una doble exigencia: la continuidad de la
megaobra Nueva Rinconada y la renuncia del presidente del directorio de
Sedapal, Hugo Fernando Obando Concha.
Esta obra, que beneficiaría a
más de 400.000 familias del sur de Lima, enfrenta el riesgo de quedar
paralizada, situación que afecta tanto la economía local como las condiciones
de vida de los vecinos.
La sostenibilidad sanitaria y
económica depende de la culminación de la Nueva Rinconada
El impacto económico de la
posible paralización es considerable. La Nueva Rinconada representa una de las
inversiones más relevantes en infraestructura hídrica para Lima sur, con un
avance del 85% y una cadena de pago que involucra a empresas constructoras,
contratistas, proveedores y comercios locales.
Carlos Chávez, dirigente de la
Comisión Central de Agua y Alcantarillado de la Nueva Rinconada, sostuvo que se
“impedirá en los próximos meses que el Consorcio San Miguel pueda valorizar los
mayores metrados realmente ejecutados, con lo cual, al no haber valorización,
la caída de la obra es inminente”.
La falta de pago y de liquidez
afecta directamente la estabilidad financiera de quienes participan en la
construcción y genera incertidumbre sobre la continuidad de empleos para
cientos de trabajadores.
La ausencia de
agua potable afecta la vida diaria en barrios del sur
La paralización
de la obra Nueva Rinconada tiene consecuencias directas y profundas.
Actualmente, en distritos como Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y San
Juan de Miraflores, miles de familias no cuentan con acceso regular a agua
potable ni a servicios de saneamiento adecuados.
La carencia de
estos servicios esenciales agrava la vulnerabilidad de la población, limita las
oportunidades de desarrollo y afecta la salud pública. “Las familias no pueden
seguir pagando el precio de la ineficiencia y la falta de compromiso. No estamos
pidiendo favores. Estamos defendiendo un derecho básico: agua potable segura y
saneamiento digno”, subrayó Chávez.
El retraso en la
culminación de la obra obliga a muchas familias a recurrir a soluciones
alternativas, como la compra de agua a camiones cisterna, que resulta más
costosa y menos segura.
Esta situación
impacta en el presupuesto familiar, en la higiene del hogar y en la prevención
de enfermedades, especialmente en zonas de menores recursos. Además, la falta
de agua limita el desarrollo de actividades productivas y educativas, generando
un círculo de exclusión y desigualdad social.
La falta de
respuestas oficiales intensifica la movilización en el sur de Lima
Los dirigentes
vecinales, tras una reunión con el ministro de Vivienda, Wilder Sifuentes,
ratificaron la convocatoria a la marcha al no obtener compromisos concretos
para resolver el conflicto.
Solicitan la
intervención urgente del Gobierno Central, la agilización de los pagos
pendientes y la remoción de obstáculos administrativos que impiden el avance
del proyecto.
Chávez advirtió
la necesidad de investigar las responsabilidades de los funcionarios de Sedapal
y la empresa supervisora involucrados en las irregularidades denunciadas.
La movilización,
que contará con el apoyo de organizaciones de San Juan de Lurigancho, Manchay y
Chorrillos, busca visibilizar la urgencia de garantizar el acceso al agua y al
saneamiento en el sur de Lima, remarcando la importancia de la culminación de
la obra tanto para la economía local como para la inclusión social. https://www.infobae.com/
“Defender el Agua es Defender la Vida”




